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Izquierda, contraviene sus principios ideológicos, en clanes políticos y bota militar

24/10/2018 10:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Es cierto que existían expectativas fundadas de un cierto freno al crecimiento doméstico al igual que ocurría con el resto de las economía

El Reloj del Tiempo

Los síntomas de la desaleración española se viene sintiendo en los consumidores, ante la ambigüedad argumentativa de su lucha interna por controlar el mercado manufacturero y de la industria pesquera. Sin duda, el PIB nos lo corroboró con esa caída de una décima a una centésima de un trimestre a otro, recordarán que pasamos de un 0, 7 a un 0, 6% en una oportunidad. El mercado laboral lo siente, recuerden los datos de paro del mes de agosto de los últimos diez años, con caídas de afiliación a la Seguridad Social. Como verán, la mayor parte de los datos de los indicadores que contempla el barómetro se deterioran.

Previamente otros indicadores nos habían puesto de manifiesto la nueva deriva de nuestra economía, el ecobarómetro, un indicador de indicadores, lo confirma. Miremos los datos de comercio minorista que vaticinaban el fuerte frenazo del gasto de los hogares españoles, algo refutado posteriormente. No es extraño que, con este comportamiento, el gasto de los familiares haya incidido en la visión de los consumidores. La confianza de los ciudadanos en la economía ha empeorado y la percepción hoy es diferente a la de principio de año. Muy preocupante este giro si tenemos en cuenta que coincide con una caída de las expectativas de las empresas, Normalmente las expectativas de los consumidores suelen ser mucho más volátiles que las de las empresas, ahora bien, cuando ambas rápidamente empiezan a deteriorarse por asuntos políticos que inciden en la economía.

Es cierto que existían expectativas fundadas de un cierto freno al crecimiento doméstico al igual que ocurría con el resto de las economías de nuestro entorno. Pero, Mariano Rajoy prefirió jugar a las cartas de las libélulas y no a lo dictado tradicionalmente por José María Aznar y el Partido Popular, (PP)

Aquellos vientos de cola que impulsaron el ritmo de actividad- mejora de la balanza comercial por la caída del precio del crudo, tipos de interés en niveles negativos, prima de riesgo intervenida y domada por las compras del Banco Central Europeo, reformas tímidas e inacabadas del ya extinto ejecutivo de Rajoy- fueron factores fundamentales para que la economía española creciera a ritmos que los ponían entre los países con mayor repunte de la actividad.

Hoy esos vientos de cola están agotados. El petróleo está lejos de los niveles a los que se vieron en el derrumbe de su precio. La política monetaria está agotada y el gobierno de Rajoy no tuvo los redaños suficientes, con una mayoría absoluta demoledora, de llevar a cabo las reformas que eran y son necesarias. Cuántas veces reclamó Draghi reformas estructurales económicas antes del agotamiento de medidas del BCE. Añadamos a ello el tremendo problema que tienen, con las cada vez mayores políticas proteccionistas impulsadas por Trump, la preocupante situación de los países iberoamericanos y la ralentización del crecimiento chino y se tendrá un entorno hostil para el crecimiento.

Pero como suele ser costumbre en este país, son especialistas en aumentar y amplificar problemas. El que es el heredero del peor presidente de la democracia española, el doctor presidente Pedro Sánchez, con su viceprimer ministro Pablo Iglesias, han complicado el panorama. No solo lo han complicado, sino que intentan batir el récord de disparates perpetrado por el infame José Luis Zapatero, aquel que llevó a este país a tasas de paro increíbles, que dilapidó el dinero público, el que llamó antipatriota a los que decíamos que la situación era mala.

Ellos, que ahora aparecen como mediadores y hacedores de América Latina, escondidos en la trampa jaula de los esposos Clinton, (Bill Jefferson e Hillary). Una ONG que decapita a Haití y República Dominicana captando dinero foráneo y que para ayudar a los pobres. A su lado, una conjunción de mozalbetes que a nombre de un nacionalismo y una izquierda moderada destruyen las pequeñas economías de países en proceso de desarrollo.

A tumbarlo en apenas unos días. Sin embargo, el verdadero protagonista de esta historia no fue un nacionalista vasco, sino un 'Señor Lobo' llamado Pablo Iglesias, un antiguo enemigo del socialismo ahora convertido en aliado.

Pasadas las semanas de la moción los relatos de los cronistas parlamentarios más destacados del periodismo patrio coincidieron en la narración 'interna' de los hechos. En todos ellos emergía Iglesias como muñidor necesario, un negociador en la sombra que supo coser voluntades tan diversas y separadas como las de toda la oposición al Ejecutivo -a excepción de Ciudadanos-. Ahí no sólo entraban los socialistas, sino también Podemos -y todas sus facciones-, nacionalistas más o menos radicales o partidos a ambos lados del espectro político. Y lo más complicado: negociadores huidos a otros países o encerrados en la cárcel. Todos los votos eran necesarios.

Para los medios los protagonistas de la moción acabaron siendo los dos presidentes: el saliente, encerrado en un reservado bebiendo wiski con sus colaboradores, y el entrante, que culminaba su propio relato heroico. Él, aupado por los barones de su partido y defenestrado por su valedora, acabó volviendo a la pelea y derrotando al aparato por sorpresa para hacer historia al desalojar a un presidente electo de la Moncloa y ocupando su sitio. Pero la victoria, lejos de los flashes, era también para el líder de Podemos.

Esa victoria no tiene que ver sólo con el hecho de que la formación morada esté logrando colar su programa en la acción de Gobierno, que también, sino en su papel determinante. Su trabajo, junto al de otros diputados nacionalistas, consistió en convencer a Puigdemont de la conveniencia de tumbar a Rajoy. Para el 'president en el exilio', como le denominan los suyos, Rajoy era un enemigo que fortalecía su relato, mientras que Sánchez, quehabía sido el colaborador necesario para la aplicación del artículo 155, era una especie de traidor al que se resistía a aupar. El hecho de que ERC confirmara su apoyo antes terminó de convencer a sus socios en Cataluña, y dejó al PNV en la misma tesitura que a Ciudadanos: propiciar el cambio o apoyar contra natura a un líder atenazado por la corrupción. A fin de cuentas, los nacionalistas gobiernan en Euskadi con el apoyo del PSE, así que la decisión acabó cayendo por su propio peso.

Así, en los libros de historia política española, si es que existe tal cosa, quedará para siempre grabado que la votación de la moción dependió de la voluntad de un PNV

Con Sánchez ya en la Moncloa, Iglesias se ha resistido a pasar a un segundo plano. El presidente no sólo necesita su apoyo en el Congreso para sumar contra un PP en mayoría, sino que también necesita de su capacidad negociadora. Iglesias se ha mostrado como un eficiente mediador capaz de llegar a donde un líder socialista no puede, y donde un presidente del Gobierno no debe. El último ejemplo ha sido la visita a la cárcel de Lledoners, donde Oriol Junqueras permanece en prisión preventiva desde hace meses, con la intención de negociar su apoyo a los Presupuestos. La acción de Gobierno, y las iniciativas de Podemos, dependen de que las cuentas públicas salgan adelante.

Pero, surge un nuevo detonante y es Centroamérica. La izquierda no aprende. En Venezuela, un José Vicente Rangel no supo manejar las estrategias dadas por el Movimiento al Socialismo, (MAS), para llegar al poder y menos, cuando tuvo la jefatura del Ministerio de la Defensa, tuvo que arroparse en un programa de televisión, como periodista y abogado que es. Mientras Nicolás, José Manuel Zelaya y Daniel Ortega se creen faquires del Medio Oriente e implantan el islamismo en Suramérica y Latinoamérica y, ahora levantan una polvareda humana hacia Estados Unidos de Norteamérica utilizando a los desposeídos, pero allí van mercenarios privados que han luchado en la vieja Mesopotamia y sembraron la muerte en Tierra Santa.

Hay deficiencias en países controlados por el izquierdismo, simplemente porque sus protagonistas no lo son, se aprovechan de los movimientos humanos y mediante el populismo, mediatizan a los pobres, cuando en realidad, desconocen la historia política de los pueblos y falsean su historia, son clanes políticos que amparados en la bota militar, ejercen autoritarismo y fundamentalismo de mercado y, estos grupos, han dañado Europa y, ahora América Latina y Centroamérica.

Detrás de ellos, como corderitos, van los chinos, recogiendo todo lo que dejan estos grupos vandálicos de la sociedad civil.

El Sr. Sánchez ha dinamitado en tan solo cuatro meses la credibilidad ganada desde la salida del pésimo Zapatero con sus idas y venidas, sus afirmaciones y desmentidos, sus continuos cambios de dirección, su doble discurso dependiendo del lugar e interlocutor; un gobierno que no tiene un ideario ni programa económico con un presidente que cada vez que habla sube el pan. El mejor indicador de la nefasta actuación que está llevando a cabo este gobierno interino lo tienen en la prima de riesgo española. Este indicador de la confianza de los inversores extranjeros ha subido en tres meses, prácticamente el tiempo que Sánchez lleva patéticamente la presidencia de este país, un 44%, concretamente 136, 50 puntos de diferencial frente Alemania.

Desde hace tiempo la ministra de economía nos avisa de una ralentización, algo que está muy bien, el problema es que no hace nada. Hasta el momento Nadia Calviño lleva diciendo que nos frenamos, sin embargo, no hace nada. ¿Qué medidas se van a tomar para paliar, en la medida de lo posible, el contexto desfavorable y el fin de los vientos de cola? Nada ni una solo palabra, ni una idea, es más, ni siquiera critica ni dice nada de las descabelladas ideas económicas vertidas en el disparatado borrador de presupuesto esbozado por el viceprimer ministro, el Sr. Iglesias. Anuncia desaceleración para que nos preparemos, pero no sabe qué hacer.

En un momento en el que las empresas multinacionales cierran plantas por el encarecimiento de la energía eléctrica en España, añadimos gasolina al incendio aumentando disparatadamente el salario mínimo interprofesional y la contribución empresarial a la Seguridad Social. Hasta el momento no he oído ni una sola medida del ejecutivo para crear empleo, tan solo el aumento del gasto público. Bien haría la ministra en decirle al doctor en economía que las pensiones, los aumentos y su sostenibilidad se solucionan con creación de empleo de calidad. Los programas de gasto y disparates económicos condujeron a este país al borde de la intervención, Sánchez e Iglesias conducen ahora y pisan el acelerador todo lo que pueden.

La primera moción de censura que salió adelante en nuestra democracia tuvo un relato propio de 'thriller' estadounidense: sorpresa inicial, incredulidad en su desarrollo y desenlace victorioso en el último minuto. Aquella mítica 'Pulp fiction' de Quentin Tarantino no fue un 'thriller' al uso, pero su narrativa encerraba personajes que bien podría encajar en esa lógica. El más destacado de ellos fue el 'Señor Lobo', alguien encargado de solucionar los problemas engorrosos de los que otros no querían o podían encargarse.

Y es que el tándem Sánchez-Iglesias funciona, al menos de momento. De hecho, el ya presidente ha encontrado en el líder de Podemos el escudo protector que la vicepresidenta no ha sabido ser por el momento. Mientras su gabinete y él mismo se han visto azotados por varias controversias y recambios, Iglesias ha conseguido hacer el 'trabajo sucio' necesario para articular un frente contra la mayoría del PP y la ambivalencia de Ciudadanos.

Todo este entramado de equilibrios beneficia en primer lugar a Sánchez, que logra apoyos sin 'mancharse' políticamente. Pero a la vez también beneficia a Iglesias, que no sólo se ha vuelto imprescindible para la Moncloa, sino que también está reconstruyendo su propio perfil político. Su trabajo negociador con distintos partidos, algunos en polos ideológicos muy alejados, le ha conferido cierta talla de liderazgo de la que antes carecía.

Será la necesidad o será la ideología, pero PSOE y Podemos han entendido que los nacionalistas también son Estado, algo que el PP olvidó y por lo que acabó pagando las consecuencias. Las encuestas sonríen a Sánchez, mientras el PP pasa su particular travesío en el desierto y Ciudadanos intenta rearmarse.

Mientras, Podemos juega a su peligroso juego: colar sus propuestas políticas en la acción de Gobierno, aun a riesgo de ser fagocitados como tantas veces sucede en las coaliciones. Iglesias sabe que el riesgo compensa si a cambio consigue que su formación acabe grajeándose el apoyo de los nacionalistas por delante incluso del PSOE. Nunca se sabe cuándo puede volver a cambiar el panorama y, 'sorpasso' mediante, ser él mismo quien necesite ser aupado por otros con los que ya se ha sentado muchas veces en la mesa.

Pasadas las semanas de la moción los relatos de los cronistas parlamentarios más destacados del periodismo patrio coincidieron en la narración 'interna

 

 

 

 

 


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Emiro Vera Suárez (1217 noticias)
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