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La mancha

28/08/2018 03:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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Son cosas más que conocidas, olvidadas, en muchos casos, por conocidísimas, y tergiversadas por intereses partidistas e ideológicos, que siguiendo su propia tradición mienten con la boca llena para sustituir a la verdad. Ahora, al filo de la actualidad, esas cosas vuelven a ser noticia, ante la que debemos definirnos. La mayor parte de la humanidad civilizada, del mundo occidental, buena, noble y decente, que la hay, está de acuerdo, expresado en un Informe de la Comunidad europea, de hace años, en que la dictadura militar fundada, dirigida y conservada, durante cuarenta años, por el general Franco, fue una vergonzosa mancha histórica, impropia de nuestros tiempos, que ensombreció la vida española durante cuatro décadas y abochornó a la Europa contemporánea, favoreciendo la inmoralidad pública, perpetuando los malos ejemplos de la convivencia nacional, fomentando los bajos instintos del pueblo, permitiendo los infinitos casos de corrupción política y económica de la clase dirigente, y sumando asesinatos políticos hasta las mismas vísperas de la muerte del dictador. Naturalmente, el dictador no se creó a sí mismo, fue ayudado, primero, por otros dictadores semejantes, el nazi Hitler y el fascista Mussolini, que veían en él a un compañero de viaje. Y, después, por Norteamérica, en función de vigilante del sistema económico en Occidente y por las consabidas democracias europeas, muertas de miedo por el auge de la Unión Soviética y la expansión del socialismo real, que encontraron en el dictador general Franco, que tenía muchas cosas que callar, un fiel aliado incondicional, en una interminable guerra fría. Por lo que el dictador español, dando un ejemplo de dignidad política y de limpieza moral, adecuado para perpetuarse y servir de ejemplo a las generaciones futuras, pasó, con la naturalidad de un gesto cotidiano, que serviría de modelo a varias generaciones de políticos franquistas (Adolfo Suárez, Manuel Fraga Iribarne, Torcuato Fernández-Miranda, Rodolfo Martín Villa, etc.), de abrazar cordialmente a Hitler, en Hendaya, y a Eisenhower, en Barajas.

Cuando, ahora, el PSOE intenta borrar esa oprobiosa mancha histórica, que, para nuestro remordimiento y nuestra vergüenza nacional, sigue manchando nuestra vida colectiva, a la sombra alargada del Valle de los Caídos, lugar de peregrinaje de nostálgicos y apóstoles, seguidores y fanáticos, encuentra la enemiga natural de la derecha española, que, fiel a sus ancestros, por boca del Presidente del PP, el de la vida académica transversal y el master de adorno, sr. Casado, con el apoyo de "Ciudadanos", que tal para cual, fiel a su genoma ideológico tradicional, se ha opuesto a la exhumación del cadáver del dictador y a la supresión del lugar de culto a tan infausta memoria, santuario de la devoción pública a la figura del dictador, el gran negador (grande por la intensidad de su obsesión) y machacador de la libertad política y debelador de la dignidad humana, cuyos principios persiguió, durante cuarenta años, con voluntad de exterminio, hasta que la muerte lo descabalgó. No es precisamente el sr. Casado, el representante del partido político más corrupto de toda la Historia de España (Rodrigo Rato, Rita Barberá, Eduardo Zaplana, Ignacio González. Francisco Granados, Francisco Camps, etc., etc. ) el más indicado para entender de manchas y valorar sus efectos, rectificar errores históricos bochornosos, dar lecciones de moral política, cuando se ha apresurado a enterrar el inmediato pasado de su Partido, también de infeliz memoria. Su defensa implícita del general Franco es una prueba de solidaridad y de aprecio discipular, que dice mucho a su favor, pues bien haya el que a los suyos se parece. Porque cambian los collares, pero los perros siguen.

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Sobre esta noticia

Autor:
Criticic (2156 noticias)
Fuente:
ctxt.es
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Tipo:
Reportaje
Licencia:
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