Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Fran Laviada escriba una noticia?

La reinvención de lo cierto (Capítulo 18).

21/01/2019 16:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Pompeyo Roca Hierro era lo que se dice un tío "cachas", es decir, que estaba fuerte como un toro (con esos apellidos, ¡cómo para no estarlo!). Se pasaba media vida en el gimnasio, esculpiendo su musculatura a base de intenso, disciplinado y diario ejercicio, y como consecuencia de ello, y según se dice en el argot del mundo de los que le dan sin parar a las mancuernas, estaba "tirado de pesas".

Pompeyo que era un "narcisista de manual", vivía para su cuerpo y su imagen, se miraba al espejo y lo que veía frente a él, era un tío atlético, guapo y de sonrisa arrebatadora, un auténtico "Tarzán urbano", que ligaba bastante (bien es cierto, que no le hacía ascos a nada, aplicando eso tan conocido que dice, ¡todo lo que vuela a la cazuela!), aunque la verdad es que a la cabeza, mucha sangre no le llegaba, y fruto de esa falta de riego, su cerebro, era más bien limitado, de ahí que dejando a un lado sus innegables cualidades hercúleas era lo que se dice un "tonto del culo", porque la ignorancia es una peligrosa tara, que muchos llevan encima de los hombros, y lo peor, es que no se dan cuenta de ello, por eso Pompeyo, hacía el ridículo paseando por la calle en pleno invierno con su camiseta de tirantes, para que todo el mundo pudiera apreciar en todo su poderío, aquellos bíceps graníticos de los que tanto presumía, sin importar aunque estuviera nevando e incluso con temperaturas bajo cero.

Cualquiera que no conociera a Pompeyo y lo viera en pleno mes de enero, ataviado con su ligera vestimenta deportiva, podría haber tratado de averiguar cuáles eran las causas de semejante aspecto, aplicando teorías más o menos lógicas, y habría pensado lo siguiente:

1) Pompeyo era un loco: ERROR.

2) Pompeyo tenía estropeada su capacidad sensorial para distinguir entre frío y calor: ERROR.

3) Pompeyo era un tío excesivamente "caliente": ERROR.

En este aspecto, si hay que reconocer, que el hombre andaba "muy salido", pero tampoco esa era la causa de su ridículo atuendo invernal.

4) Pompeyo era un Extraterrestre: ERROR.

La teoría era muy sencilla, ya lo decíamos anteriormente, Pompeyo era un "zoquete con avaricia", como tantos y tantos, que quieren hacer ostentación de lo que tienen o de lo que son, o de ambas cosas a la vez, y no se dan cuenta, que su desmesurada ignorancia, siempre les acaba llevando por el camino del ridículo más patético.

¡Pues nada Pompeyo, si eres feliz así, sigue haciendo pesas muchacho y que la divina providencia te conserve ese cuerpo de gorila durante muchos años!

Fran Laviada.


Sobre esta noticia

Autor:
Fran Laviada (515 noticias)
Fuente:
fran-laviada.mozello.es
Visitas:
2126
Licencia:
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.