Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Emiro Vera Suárez escriba una noticia?

Ocaso del bienestar social, la psiquiatría falla ante la impulsividad militar y represiva

13/10/2018 08:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

En Venezuela, nuestro caso, la depresión no es solo un trastorno del estado de ánimo, sino es una enfermedad mental

La Tecla Fértil

 

Cuando realizaba mi especialización de Filosofía Moderna, por la Oficina Latinoamericana de Estudios Jurídicos e investigación de La Facultad de Derecho en la Universidad de Carabobo, nos fue ofrecido un texto de Alejandro Rocamora, titulado “Cuando nada tiene sentido” (Desclée), donde manifiesta la perturbación psiquiátrica de los pueblos y que, representan entre el 10 al 20% de todos los suicidios. Este texto fue revisado y, luego contextualizado por su autor, ante nuevas argumentaciones provenientes de países regidos por un oscurantismo político, mediático y social, dificultando el desarrollo tecnológico y profesional de los mismos, de allí que hoy, se dificulta enormemente su adecuado abordaje y la disminución de su prevalencia.

Hoy, no se recomienda hablar sobre el asunto y la Organización Mundial de la Salud- OMS- tiene poco acceso a la base de datos de cada parroquia y, es del desconocimiento público las causas de muerte de cada segmento población. Según los datos de esta organización, más de 800.000 personas mueren cada año por suicidio, y es la segunda causa principal de muerte entre personas de 15 a 29 años de edad. .

Así lo defiende el psiquiatra Alejandro Rocamora para quien, desgraciadamente se habla poco de suicidio en nuestra sociedad, y es bueno hablar” de esta situación a veces tan angustiosa para las personas. Sin duda, es una patología oculta y nadie se arriesga a curarla mediante cualquier medio científico, simplemente los ciudadanos no son diagnosticados a tiempo y hay retrasos en diagnósticos y el tratamiento requerido. O simplemente, de tanto esperar, el índice de mortalidad asciende. Ante esta realidad, se cierran y caen en el cuadro del suicidio.

La ingestión de plaguicidas, el ahorcamiento y las armas de fuego son algunos de los métodos más comunes de suicidio en todo el mundo. Pero la misma fuente sostiene que los suicidios se pueden prevenir, si se adoptan algunas de las siguientes medidas: restricción del acceso a los medios de suicidio; información responsable por parte de los medios de comunicación; introducción de políticas orientadas a reducir el consumo nocivo de alcohol. identificación temprana, tratamiento y atención de personas con problemas de salud mental y abuso de sustancias, dolores crónicos y trastorno emocional agudo.

Añade la OMS que si bien el vínculo entre el suicidio y los trastornos mentales (en particular los trastornos relacionados con la depresión y el consumo de alcohol) está bien documentado en los países de altos ingresos, muchos suicidios se producen impulsivamente en momentos de crisis que menoscaban la capacidad para afrontar las tensiones de la vida, tales como los problemas financieros, las rupturas de relaciones o los dolores y enfermedades crónicas.

Además, las experiencias relacionadas con conflictos, desastres, violencia, abusos, pérdidas y sensación de aislamiento están estrechamente ligadas a conductas suicidas. Las tasas de suicidio, agrega, también son elevadas entre los grupos vulnerables objeto de discriminación, por ejemplo, los refugiados y migrantes; las comunidades indígenas.

L que nos acosa, creando una situación compleja. Multidimensional y heterogénea frecuente en todo el mundo. Entre sus síntomas, destacamos niveles afectivos, (tristeza, ansiedad, irritabilidad, bajo estado de ánimo y desesperanza), los cognitivos como dificultades de atención y concentración, toma de decisiones y los somáticos, (fatiga, cambios de apetito y de peso, cefaleas o problemas estomacales).

Este trastorno provoca angustia mental y puede afectar a la capacidad para llevar a cabo las tareas cotidianas más simples. Esto tiene efectos muy negativos en las relaciones con los familiares y amigos y en el trabajo. De acuerdo con la OMS, se trata de la primera causa mundial de discapacidad y contribuye de forma muy importante a la carga mundial general de morbilidad.

Uno de los retos actuales es la recuperación total de los afectados en todos los ámbitos de la vida, pero los síntomas residuales se relacionan con un elevado riesgo de recaída tras el tratamiento,  incluso tras varios años de mejoría. Esta recuperación es un proceso largo y, tal y como afirma Pagés, siempre queda una huella que nos hace más vulnerables a una posible recaída

Uno de los retos actuales es la recuperación total de los afectados en todos los ámbitos de la vida,

Desde el punto de vista afectivo y somático, “los tratamientos antidepresivos consiguen mejorar el comportamiento de los pacientes, que vuelven a estar activos, más animados, recuperan el apetito, la sexualidad y el sueño”, explica Julio Boves.

Los retos, señala Bobes, están centrados en el entorno intelectual y en encontrar fármacos pro-cognitivos. En lo personal, soy contrario a los fármacos psiquiátricos hasta un nivel, por sus secuelas en el ciudadano(a).

El más grave problema presentado en mi país es la carencia de privacidad, haciendonos vulnerables hasta de los mismos vecinos que, algunas veces no exponen a que nuestras residencias sean sujetas a la violencia y control político. Sin filtro alguno, nos engloban en problemas comunes, ajenos a nuestros circuitos de convivencia social, política y jurídica que puede llegar hasta tres nivel de riesgos.

Esto, es sumado a las redes sociales, mensajes crueles de texto y videos, hasta llegar a la ridiculización de la victima

 Las chicas son más vulnerables al suicidio en este tipo de situaciones. Ante la problemática que se está tratando, se revela imprescindible que los gobiernos latinos, establezcan un compromiso respecto del establecimiento y aplicación de un plan de acción coordinado, puesto que a pesar de los datos anteriormente presentados resulta preocupante que sólo 28 países cuenten con estrategias de prevención del suicidio y sólo 60 recojan datos fiables sobre las cifras.

 En 1999, la Organización Mundial de la Salud puso en marcha el Programa SUPRE (acrónimo de Suicide Prevention) como una iniciativa a escala mundial para la prevención del suicidio, habiendo aparecido desde entonces diversas publicaciones divulgativas dirigidas específicamente a los sectores implicados en la prevención, tales como los profesionales de la salud, los educadores, los gobiernos, las familias y las comunidades.

En este sentido, se está trabajando desde el Consejo de Europa para demandar una mayor implicación de la investigación científica, la educación en las escuelas y centros de atención sanitaria, convirtiéndolo en una prioridad política y realzando principalmente el papel de la prevención, zanjando con la información la controversia acerca de lo que se conoce como “efecto Werther”, es decir, el efecto imitativo de ciertas noticias trágicas. Por su parte, en España˜ la Confederación Española ˜ de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES) publicó en el 2006 una guía sobre el suicidio, buscando la concienciación de la población, a la par que aportando pautas de actuación para su prevención.

En esta misma línea irían los esfuerzos desplegados dentro de la denominada “Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud 2009-2013”, desplegada en centros docentes, instituciones penitenciarias y residencias geriátricas, que pretende trabajar mediante intervenciones en formato taller y entrenamiento en habilidades en la prevención de la depresión y del suicidio. Sin embargo, en nuestro país no existe un plan nacional preventivo, sino que las propuestas de actuación son a nivel autonómico, como es el caso de Galicia, que cuenta con un programa asistencial, o Asturias, donde se ha implementado el programa europeo Monitoring Suicidal Behaviour in Europe (MONSUE) y el proyecto Saving and Empowering Young Lives in Europe (SEYLE).

Pero, estamos en 2018 y, hay nuevos teóricos en la psicología del aprendizaje y psiquiátrica, pero, debemos confrontar los daños ocasionados por el aparato militar venezolano, una fuerza castrense que pasa a un nivel represivo y, no de resguardo acoplada a intereses políticos extranjeros y, viene dañando a todo un continente.


Sobre esta noticia

Autor:
Emiro Vera Suárez (1144 noticias)
Visitas:
4175
Tipo:
Opinión
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.