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La Tamborrada Infantil salvó hace muchos años la Fiesta de caer en malas manos

20/01/2019 05:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Entre 1834 y 1836 nació una comparsa de Carnaval que salía hacia las 5 de la mañana, el día de San Sebastián, a modo de Diana para anunciar la sokamuturra .Fue el comienzo de la tamborrada

El año 1597 se produjo una epidemia de peste en Pasajes de San Pedro, que se consideraba un barrio donostiarra. Muchos donostiarras acudieron en peregrinación a la Iglesia de San Sebastián el Antiguo pidiendo la protección del santo Sebastián. La epidemia pareció detener sus pasos con un 85% menos que semanas anteriores.Y en agradecimiento los donstiarras hicieron el voto perpetuo de tomar a San Sebastián como patrón de la ciudad y celebrar anualmente, el 20 de enero, su festividad. La iglesia se encontraba fuera de las murallas y el barrio después siguió llamádose El Antiguo, donde  existía un gran núcleo de población que había dado el nombre a la ciudad. . 

La celebración era una procesión cívico-religiosa, con música de tambores, flautas y dantzaris, y desde la Iglesia de Santa María trasladaba hasta el Antiguo la reliquia del santo a través de las arenas de la playa, calculando la marea baja.  la festividad de San Sebastián caía el 20 de enero, coincidiendo con el mes más frío y más lluvioso del año pero aunque el ayuntamiento de la ciudad trató de retrasar la festividad nunca lo logró. El 31 de agosto de 1813 se perdieron las reliquias del santo durante la toma y quema de la ciudad por parte de los ingleses y portugueses. Este hecho, que dejó a la procesión sin parte de su sentido, unido a las históricas quejas por el mal tiempo hicieron que el ayuntamiento se plantara finalmente ante la Iglesia y en 1831 decidiera unilateralmente no tomar parte en la procesión. Ante este hecho la Iglesia concedió el permiso. La desaparición de la procesión tradicional y el cambio oficial y a dedo del cómo dieron lugar a profundos cambios por parte del pueblo que desde entonces había decidido tomar sus propias decisiones. Fue tomando cada vez más fuerza la consideración del Día de San Sebastián como un preludio de los Carnavales, siendo de alguna forma el pistoletazo de salida para varias semanas de eventos carnavalescos, que se cerraban con el Entierro de la Sardina. 

El carácter religioso originario de la fiesta no se había perdido totalmente, pues aún hoy se celebra una misa en la Basílica de Santa María  el 20 de enero, que es un elemento marginal de la fiesta. 

Origen de la Tamborrada de San Sebastián

Aunque se ha dicho  y repetido la Tamborrada donostiarra y por tanto sus hijas de todo el entorno, tienen su origen en las Guerras Napoleónicas, no es exactamente así: no conmemoran una victoria ni tampoco una derrota mitar de esas guerras. Hasta el derribo de las murallas de la ciudad en 1863, San Sebastián fue una plaza militar y todas las mañanas un pequeño desfile militar bastante festivo atravesaba la Parte Vieja, desde el Cuartel de San Telmo (actual Museo de San Telmo) hasta la Puerta de Tierra en las Murallas (hoy desaparecida) actualmente el Boulevard, para efectuar el relevo de la guardia. En una ciudad sometida a un régimen militar francés, pero muy alegre y crítica, no es de extrañar que surgiera tarde o temprano una imitación burlesca del relevo de guardia que la cruzaba a diario, con sus uniformes y tambores.

 Entre 1834 y 1836 nació una comparsa de Carnaval que salía hacia las 5 de la mañana, el día de San Sebastián, a modo de Diana para anunciar la sokamuturra (toros atados por una larga soga) que se celebraba ese día, como en todos los días de gran fiesta, en la Plaza de la Constitución. La comparsa de carnaval iba con gente disfrazada a su antojo, de forma distinta y divertida, sin uniformidad. Tras finalizar su recorrido, la comparsa se unía al sonido del tambor y entraba formada y solemne en la Plaza de la Constitución. Durante treinta años en esa primera comparsa se tocaban músicas como el Iriyarena (el primitivo) y la Marcha de San Sebastián original del maestro Santesteban, además de distintos pasacalles populares.

 La Tamborrada de la Unión Artesana, que es la que cierra actualmente la fiesta, está considerada como la heredera directa de esta primera Tamborrada original basada en la primera comparsa sin nombre. Aunque Unión Artesana surgió en 1870 y sacó una Tamborrada por primera vez en 1871, heredera de una sociedad más antigua "La Fraternal", a la que absorbió en 1879, se cconsidera que la Artesana fue la legítima organizadora de la primera comparsa de tamborrada, que ya ni se acordaba del relevo de guardia militar en que se inspiraba. 

El compositor Raimundo Sarriegui en la segunda mitad del siglo XIX fue el autor del grueso de las piezas que actualmente se tocan en el Día de San Sebastián. En 1861 compuso la actual Marcha de San Sebastián, que vino a sustituir a la anterior que era obra de José Juan Santesteban. Sarriegui no solo compuso música para la Tamborrada, sino que compuso el amplio repertorio de las diferentes comparsas y todo el ciclo de los Carnavales donostiarras (Tamborrada de San Sebastián, Caldereros, Iñudes, Recepción del Rey Momo, Entierro de la sardina, etc...). La letra de la Marcha de San Sebastián, escrita por Serafín Baroja, padre del famoso escritor Pío Baroja, hace al final referencia a la llegada de la fiesta que se concebía como el primer hito de los Carnavales. 

En 1881 el Ayuntamiento regaló a las sociedades organizadoras de las comparsas, los antiguos tambores que se arrinconaban en el Cuartel de San Telmo y al año siguiente hizo lo mismo con trajes que, procedentes de las tropas napoleónicas, se conservaban en dicho cuartel, motivo por el que este año de 1882, por vez primera, la tamborrada salió uniformada con trajes de época napoleónica y con nuevos-viejos tambores. En 1886 se añadieron a la comparsa los barriles, que vienen a simbolizar el humor de los habitantes de la ciudad que en vez del tambor, usaban un barril o cubos de agua volcados mientras esperaban su turno en las fuentes y los barriles imitaban los tambores de los militares de otros días.

 

A principios del siglo XX la Tamborrada no se había desligado de los Carnavales, y aunque los integrantes de la misma estaban uniformados con trajes de época, incorporaban elementos carnavalescos que hoy resultarían chocantes.

En 1902 la fiesta pasó por un periodo de crisis, después de que el alcalde Sebastián Machimbarrena prohibiera la celebración de la tradicional sokamuturra. Las sociedades que organizaban la Tamborrada decidieron suspenderlo todo en señal de protesta. Esta suspensión se prolongó durante tres años, hasta que se recuperó la fiesta en 1905. 

En 1920 eran sólo tres las comparsas que salían el Día de San Sebastián desfilando, organizadas por las sociedades Unión Artesana, Euskal Billera y Donosti-Zarra. Las dos primeras desfilaban por la Parte Vieja, mientras que Donosti-Zarra lo hacía por el barrio del Antiguo. 

En 1924 fue la primera "Izada" de la bandera de la ciudad en el mástil del balcón del que entonces era el ayuntamiento de la ciudad (actual Biblioteca Municipal) en la Plaza de la Constitución. Desde 1934 es la sociedad "Gaztelubide" la que toca durante dicho acto, que marca el inicio de la fiesta con diversas comparas mixtas alrededor.. 

Paulatinamente la Tamborrada pasó a diferenciarse cada vez más de los Carnavales hasta desligarse totalmente de esta fiesta. La larga prohibición oficial de los Carnavales en Donosti entre 1937 y 1976 por parte de la dictadura franquista contribuyó a este hecho; ya que mientras los Carnavales propiamente dichos dejaron de celebrarse en ese periodo, la Tamborrada y los Caldereros (otra fiesta popular vinculada a los Carnavales que se celebraba antes de los mismos) proseguieron como  pudieron con muchos problemas. A partir de 1976 el Carnaval se recuperó nominalmente en la ciudad, pero ya sin la pujanza de antaño y sin tener la importancia de la Tamborrada. Fruto de esta diferenciación está el hecho de que actualmente los donostiarras nunca utilizan el verbo "disfrazarse", sino "vestirse" cuando se refieren a la indumentaria de la Tamborrada. 

Poco a poco el número de compañías de Tamborrada fue aumentando a lo largo del siglo XX, excepto durante el franquismo. En 1976 eran ya 16 y el año pasado 2018 su número superó las a 140. Los participantes en las más de 140 tamborradas que recorren hoy la ciudad (en total 17.366 participantes, 7.029 mujeres y 10.337 hombres en 20171​) se dividen en dos grupos: los tamborreros (que tocan el tambor) y los cocineros/aguadoras. Los primeros visten un uniforme parecido al de un cuerpo de un ejército de la primera Artesana. El segundo grupo toca instrumentos que tienen igual sonido: el barril y la herrada, respectivamente. También participan gastadores, abanderados y cantineras.

 Composición de las Tamborradas

Cada Tamborrada debe estar patrocinada por una sociedad benéfica, cultural, deportiva, gastronómica o recreativa de la ciudad. Actualmente se exige que esa sociedad vincuTambién ha sido progresiva y siempre bienvenida  la incorporación de las mujeres a las comparsas. Originalmente solo podían participar como cantineras. En 1980 salió la primera tamborrada mixta en la que las mujeres participaban tocando un instrumento. La precursora fue la sociedad "Kresala" que creó la figura de las aguadoras tocando la herrada como símbolo de la incorporacón de la mujer a la fiesta. En la mayor parte de las tamborradas, la mujer se incorporó activamente y con calor a la fiesta en la década de 1990 desfilando como tamborreras, barrileras y/o "aguadoras". Aun hoy todavía persiste unas pocas (una docena) de sociedades que solo permiten a las mujeres participar como cantineras. 

La incorporación plena de la mujer desde 1990 a la Tamborrada dio a la fiesta el calor y el color que necesitaba para constituirse en algo diferente

La tamborrada más numerosa actualmente -5.000 participantes- es la tamborrada infantil.Se dice que desfiló por vez primera en 1927. Y es posible que grupos de chavales se unieran a sus padres y hermanos mayuores en un simulacro infantil de tamborrada. No hay constancias de una tmborada infantil organizada…Pero si es cierto que en 1961 el régimen trató de organizar una tamborrada infantil saliendo del nuevo ayuntamiento, y como general de jefe de “esa” tamborrada fue nombrado el nieto de Franco e inegrante chicos del Frente de Juventudes, algunos con camisa azul. Se dio amplía publicidad(ver periodicos de esos días)a la primera tamboorrada infantil con el nietodel general Franco como gneral. Se da la circunstancia que el padre del flamante general en jefe-al marqués de Villaverde- había cursado bachillerato en un colegio donostiarra, con su apellido original de Carvajal, antes de ser nombrado marqués.

Pero los que salvaron la tamborrada infantil de aquel nieto de Franco y de los integrantes del Frente de Juventudes, fueron los padres de alumnosde varios colegios donostiarras, que al leer en los periiódicos lo que estaba ocurriendo “oficial y publicamente” se apresuraron a deplazar a los del Frente de Juventudes y a formar sus compañías para la Tamborrarda Infantil.¿Quién podía impedírselo?

No hubo organización sino buena voluntad, tambores y chavales dándole a los palos, sin iemo de entrenar a sus tamborreros.Y el régimen no pudo manipularlaaunque lo itentó por medio del gobernador civil. Porque varios colegio cerraron filas, utilizando a misma explada del Ayuntamiento como lugar de reunión de las futurs compañias y sustituyendo al pimer general en jefe que ya no fue nieto del Caudillo aunque llevara el  segundo apellido de Franco. Todo quedó en el recuerdo. Fue el primero y el último tamborrero del régimen.

 Las compañías organizadas por diversos colegios de la ciudad, se vio considerablemente incrementada en número  a lo largo de los años, funcionó cada año mejor-fue  y fue mixta al cabo de poco. Hasta la década de 1990 únicamente participaban los niños -excepto algunas cantineras-, pero en la actualidad lo hacen también las niñas en igualdad de condiciones.

Los niños tienen durante la mañana de ese 20 enero de 1962 o 63 su día su tamborrada infantil con 49 compañías (7.697 participantes en 20172​), la cual comienza en los jardines de Alderdi Eder delante del nuevo ayuntaminto  y recorre las principales calles de la ciudad. De entre ellos se escoge el general y sus ayudantes y a La Bella Easo infantil y sus damas de honor

La Tamborrada empieza a la media noche del día 19 de enero en la plaza de la Constitución con la izada de la bandera de la ciudad. La sociedad Gaztelubide y representantes de otras tamborradas comienzan a tocar la Marcha de San Sebastián, del maestro Raimundo Sarriegui y el resto de composiciones: Diana, Retreta, Tatiago, Iriyarena, Caballería de viejas, etc. Un centenar de compañías formadas por 20 a 50 tambores y entre 50 y 100 barriles desfilan por todos los barrios de la ciudad durante el día 20

 

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   La Tamborrada está legalmente establecida.

 

Cada Tamborrada debe uniformarse tanto en el vestuario como en el número de componentes, divididos en diferentes compañías, debiendo haber al menos una compañía de tambores y otra de barriles. También es un complemento que la Tamborrada desfile acompañada de una banda de música. Los componentes de la Tamborrada suelen dividirse en diferentes papeles. 

Abanderados: desfilan al frente de las compañías portando el estandarte o bandera de la sociedad a la que representa la Tamborrada y la bandera de la ciudad de San Sebastián y la ikurriña.Cantineras: desfilaban detrás de los abanderados. Suelen ser casi exclusivamente mujeres, llevaban un uniforme propio y generalmente un pequeño cesto. Representan a las mujeres que solían acompañar a los ejércitos llevando comida y bebida a los soldados. 

Música de la Tamborrada

La lista de piezas que se tocan durante la Tamborrada de San Sebastián está limitada actualmente a una docena de piezas compuestas casi exclusivanente por el compositor donostiarra Raimundo Sarriegui (1840-1913) . Entre las 11, 30 de la mañana del 19 de enero y las 12 de la noche del 20 de enero solo es costumbre que las Tamborradas interpreten el repertorio de Sarriegui. La Marcha de San Sebastián solo se toca a partir de las 00h00 del 20 de enero; y a partir de las 24h00 ya no se debe tocar más. Después de la arriada, a las 24h00, se interpretan otras composiciones diferentes a las que se han tocado a lo largo del día (Cosacos de Kazan, el himno de la Real Sociedad, etc.). 

Iriyarena (1882): existió con anterioridad a la composición de Sarriegui otro "Iriyarena" que se interpretaba para anunciar la celebración de las sokamuturras un depues de Machimbarrrea prohibirse los toros bolados(iriak), que por tanto la canción se integrara en las Tamborradas originales. Iriyarena quiere decir  “la del toro”.

La fiesta continúa hasta las 12 de la noche del 20 de enero, cuando la ciudad se reúne de nuevo principalmente en la Plaza de la Constitución alrededor de la tamborrada de la Unión Artesana (como la Sociedad más antigua de la ciudad). Esta compañía toca las composiciones de Sarriegui por última vez, para acabar interpretando la Marcha de San Sebastián a las doce de la noche, a la vez que el alcalde arría la bandera de San Sebastián. 

Durante estas 24 horas de festividad se entregan los premios más importantes concedidos por la ciudad, que son el Tambor de Oro y las Medallas al Mérito Ciudadano de San Sebastián.

 

Marcha de San Sebastián

 

La letra de la marcha fue escrita, en euskera, por Serafín Baroja, padre del también escritor donostiarra Pío Baroja, fue publicada en el periódico donostiarra El Urumea del 10 de enero de 1884 

Versión actual 

 

Bagera!gu (e)re bai  gu beti pozez, beti alai! 

Sebastian bat bada zeruan

Donosti(a) bat bakarra munduan

hura da santua ta hau da herria

horra zer den gure Donostia!

 

Irutxuloko, Gaztelupeko

Joxemaritar zahar eta gazte

Joxemaritar zahar eta gazte

kalerik kale danborra joaz

umore ona zabaltzen hor dihoaz

Joxemari!

 

Gaurtandik gerora penak zokora

Festara! Dantzara!

Donostiarrei oihu egitera gatoz

pozaldiz!

Inauteriak datoz!

 

Bagera!

gu (e)re bai

gu beti pozez, beti alai!


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